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Anoche tuve un sueño donde todos los hombres eran iguales, sin importar raza, religión, edad o sexo. Las diferencias no tenían importancia frente a las fuertes similitudes que nos hacen iguales: enloquecemos de pánico ante el horror, nuestros huesos crugen al ser aplastados y sangre emana de nuestros cuerpos mutilados. El miedo había envuelto al mundo en una sinfonía de caos y destrucción, anarquía y salvajismo. Naciones enteras habían sido reducidas a polvo y eran poco más que vagos recuerdos en apolilladas fotografías. Y el resto esperaba lo inevitable. Las gentes gimoteaban y lloraban salmos desesparados a sus dioses sordos. Los políticos y militares buscaban una forma de mantener bajo control a las masas, ofreciéndoles vanas promesas de salvación que ya nadie tomaba en serio. ¿Y yo?. Me encontraba en la Piazza San Marco, tomando un cappuccino. Parecía que aquella ruinosa plaza hubiese sido arrancada de la misma realidad, agena al horror exterior. No estaba sólo, frente a mi se sentaba él, vestido con una sencilla chaqueta beich, con un pose casual y despreocupado. Me sentía enagenado, pues sabía que él era la fuente de todo aquel caos. Era curioso como rodeados por un mundo que se desintegraba, él jugueteaba con su taza de café ("negro como la noche, dulce como el pecado", como habría dicho mi pobre amigo Neil Gaiman), relajado, contento. Yo le seguía el juego, no se muy bien porqué. Y allí sentados discutimos sobre alta política, macroeconomía, moralidad y religión. ¡Que vanales y absurdas me resultaron esas nobles materias ante la destrucción! Entonces, ¿por qué seguía formando parte de ese circo?. Quería creer que me paralizaba el miedo a la muerte, porque eso habría demostrado que era humano. Necesitaba pensar que me ahogaba la culpa (al fin y al cabo había sido yo el que lo había despertado), porque aceptar otra posibilidad era simplemente demasiado... Pero por mucho que lo intente no puedo engañarme, no tengo miedo ni remordimientos. Y lo peor de todo, estaba disfrutando.
valdes | Paranoia, Relatos (no muy) cortos | Jueves 31 Enero 2008 1:34pm
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